viernes, 15 de octubre de 2010

FUNDADORES DE LA ECONOMIA


FUNDADORES DE LA ECONOMIA 

DEFINICIÓN:

El termino de los fundadores se dio bajo la organización de la producción de los estados nacionales  quienes estudian las relaciones que los individuos establecen entre si para organizar la producción colectiva y el avance de la actividad económica como resultado de las necesidades de supervivencia y reproducción del ser humano articulado con la comunidad.
El término originalmente significó el estudio de las condiciones bajo las cuales se organizaba la producción en los estados nacionales del recién nacido modo de producción capitalista. El término se utilizó por primera vez en Inglaterra en el siglo XVIII, para reemplazar el enfoque anterior de los fisiócratas franceses. Los principales exponentes de la economía política son: Tomás Moro, Adam Smith, David Ricardo y Karl Marx.
En la segunda mitad del siglo XIX, algunos teóricos del laissez-faire (libre mercado), comenzaron a argumentar que el estado no debería regular los mercados; que la política y la economía actuaban de acuerdo a diferentes lógicas y que la economía política debía ser reemplazada por dos disciplinas separadas: ciencia política (o teoría social en general) y economía. Este movimiento ha sido visto, particularmente por pensadores marxistas, como uno de los principios de la fragmentación de la ciencia social.
Coincidentemente con el despliegue del liberalismo clásico, y en oposición a él, se desarrollaron las teorías socialistas y comunistas, que sostenían que el modelo promovido por los liberales clásicos (el capitalismo desregulado), era incapaz de distribuir los recursos de la sociedad de manera de evitar que una vasta mayoría permanezca en la miseria.
Algunos socialistas como Thomas Hodgskin consideraron que el capitalismo estaba intrínsecamente relacionado con privilegios que el poder político otorgaba a las clases propietarias y que eliminados esos privilegios no podría haber capitalismo. La evolución de esta corriente daría lugar más tarde al socialismo anarquista, con autores como Pierre-Joseph Proudhon, Mijaíl Bakunin o Piotr Kropotkin que consideraron una serie de monopolios mediante los cuales el Estado garantizaba el dominio de las clases propietarias sobre las clases no propietarias.
Encontramos numerosas ideas económicas en los pensadores griegos: Jenofonte, Protágoras, Aristóteles, Platón y Homero. Se puede encontrar numerosas ideas en la obra de La República, de Platón. como se organizaba la economía en la ciudad ideal. Se puede utilizar la obra como un buen acercamiento a los pensadores de esa época. Aristóteles hizo distinciones, en Oeconomicus(cabe aclarar que este libro no está escrito en su totalidad por Aristóteles), entre el comercio lícito para el intercambio de mercaderías y el incorrecto que solo buscaba la obtención de ganancias y otros temas, que sirvieron, como base, para establecer la ciencia económica. Para Aristóteles, Economía es: la ciencia que se ocupa de la manera en que se administran unos recursos o el empleo de los recursos existentes con el fin de satisfacer las necesidades que tienen las personas y los grupos humanos.
El pensamiento económico medieval surgido en la cristiandad latina de Europa Occidental que desarrolló el feudalismo y la filosofía escolástica, se centró en cuestiones éticas como la pobreza y la caridad, el precio justo, la relación conceptual entre el beneficio, el interés y la usura; y en determinadas especulaciones acerca de la teoría del valor, que en algunos casos podrían asimilarse a las posteriores teorías que lo identifican con el trabajo, y en otras con el precio de mercado.
El cristianismo introdujo el concepto de la inequitud en la riqueza y poder en manos de unos pocos mientras la gran mayoría permanecía en la pobreza. Los pensadores cristianos de la Edad Media, entre ellos Santo Tomas de Aquino, debatieron el problema del precio y de la ganancia, desde el punto de vista de si era correcto o pecaminoso obtener ganancias a partir del intercambio de mercadería.
Su pervivencia temporal más allá de la crisis bajomedieval, se extendió durante el Antiguo Régimen, en que fueron apareciendo nuevas escuelas de pensamiento económico, como el mercantilismo, que no obstante, en algunos casos, mantuvieron cierta continuidad con el pensamiento medieval.
Contemporáneamente, en otros contextos geográficos, sociales, económicos y culturales, como fue el Islam medieval, se desarrollaron otras formas de pensamiento económico, con notables autores (Ibn Jaldún).


ORIGEN:

Economía política fue el término original introducido por primera vez por Antoine de Montchrestien en 1615, y utilizado para el estudio de las relaciones de producción, especialmente entre las tres clases principales de la sociedad capitalista o burguesa: capitalistas, proletarios y terratenientes. En contraposición con las teorías de la fisiocracia, en las cuales la tierra era vista como el origen de toda riqueza, la economía política propuso (primero con Adam Smith) la teoría del valor-trabajo, según la cual el trabajo es la fuente real del valor. Al final del siglo XIX, el término economía política fue paulatinamente abandonado por el término economía, usado por aquellos que buscaban abandonar la visión clasista de la sociedad, reemplazándola por el enfoque matemático, axiomático y avalorativo de los estudios económicos actuales y que concebía el valor originado en la utilidad que el bien generaba en el individuo.
Actualmente, el término economía política, se utiliza comúnmente para referirse a estudios interdisciplinarios que se apoyan en la economía, la sociología, la comunicación, el derecho y la ciencia política para entender cómo las instituciones y los entornos políticos influyen en la conducta de los mercados. Dentro de la ciencia política, el término se refiere principalmente a las teorías liberales, marxistas, o de otro tipo, que estudian las relaciones entre la economía y el poder político dentro de los estados. Economía política internacional es en cambio una rama de la economía a la que le concierne el comercio y las finanzas internacionales, y las políticas estatales que afectan el intercambio internacional, como las políticas monetarias y fiscales.

Muchas ideas del pasado tenían sus raíces en estructuras institucionales, en las relaciones entre grupos económicos diferentes y en los intereses opuestos de éstos. Ahora Bien, las ideas a las que dieron vida no han muerto en la medida en que todavía existen estructuras y relaciones iguales o similares. Aún viven entre nosotros las opiniones de Aristóteles sobre las diferentes clases de Trabajo humano, las censuras de, los escolásticos de la Edad Media a la usura, las teorías mercantilistas sobre el Comercio Exterior, las nociones fisiocráticas sobre la agricultura, la teoría de la Renta de Ricardo y las conclusiones prácticas de ella derivadas, y, en fin, la rebeldía de los románticos alemanes contra el Liberalismo económico. Todo esto ha venido a formar parte del Fondo de ideas de donde han sacado su alimento intelectual las generaciones sucesivas y es el principal alimento de la Historia de la Economía.
El principio base de los temas expuestos en esta sección de la web se basa en que el proceso por el cual se forman las ideas es susceptible de análisis científico y una exposición general de la evolución del pensamiento económico como introducción a la teoría puede facilitar tener una perspectiva adecuada para este análisis.
Una comunidad científica de una disciplina en particular es principalmente una comunidad lingüística que comparte un vocabulario en común y las mismas reglas de construcción y uso de ese lenguaje. Por esta razón, el rasgo más importante de una corriente de pensamiento, o de un paradigma es  compartir una estructura o un marco de pensamiento. El Desarrolloy consolidación de un enfoque en economía pasa por el Crecimiento, consolidación y aceptación del lenguaje y sus conceptos.


APORTE TEÓRICO:


Después de la segunda guerra mundial, hubo un cierto consenso entre los economistas a propósito de las políticas económicas que adoptar. La mayoría de los gobiernos de los países desarrollados, atendiendo a las propuestas keynesianas, iniciaron una activa política de intervención tan estructural como coyuntural en la economía, aumentando progresivamente sus gastos y el peso del sector público. El keynesianismo fue adoptado como paradigma dominante en todas las universidades occidentales, y algunos económicos trataron de realizar una fusión entre el modelo neoclásico y el modelo keynesiano. Paul Samuelson fue el que realiza este síntesis teórica entre las diversas corrientes dando lugar al neokeynesianismo. Algunos economistas, los postkeynesianos, consideran sin embargo que las ideas de Keynes fueron excesivamente deformadas por esa fusión y por los vulgarizadores y que en su forma original aún tienen mucho que aportar para comprender el funcionamiento de la economía.
Sin embargo, durante los años cincuenta y sesenta, un pequeño grupo, los monetaristas, criticaron a las políticas keynesianas. Fundada y liderada por Milton Friedman, de la Escuela de Chicago, la escuela monetarista condena la intervención coyuntural de los gobiernos en la economía e insistieron también en los efectos negativos de un excesivo peso del Estado. En lugar de estas políticas gobernantes, propusieron políticas monetarias neutrales permitiendo a la economía crecer sin inflación. La influencia de los monetaristas quedo limitada, ya que el keynesianismo fue dominante hasta los años setenta. De hecho, la crisis económica de los años setenta se caracterizo simultáneamente por una inflación y un paro importantes, algo inexplicable por las teorías keynesianas. A raíz de esta crisis, la escuela monetarista volvió dominante y las políticas que abogaban fueron adoptadas por la mayoría de los gobiernos de los países industriales, en primero los Estados Unidos e Inglaterra con la llegada al poder en 1979 de Ronald Reagan y Margaret Thatcher. De la escuela monetarista surgieron las corrientes neoliberales que dominaron la ciencia económica durante los años ochenta.
Durante la segunda mitad del siglo veinte surgieron algunas corrientes de la teoría económica que analizaban campos aparentemente dispersos y muy específicos, y que todos pertenecen a un programa de investigación que se conoce como neoinstitucionalismo. Las teorías más importantes de este movimiento son el análisis económico del derecho, la teoría económica de la elección pública, la nueva teoría de la empresa y los contratos, la teoría de los costes de transacción y la economía de la información, entre otras. A finales del siglo se desarrollaron también escuelas económicas especializadas en sujetos particulares en margen del pensamiento económico dominante. Ejemplos notables de estos corrientes son la teoría de la microeconomía moderna, la econometría o la teoría de los juegos.


ANTECEDENTES:

La economía política surge con William Petty,
La corriente objetiva maneja la economía como una ciencia política por que se ocupa de decisiones que afecta a grupos sociales.
Por política entendemos que es una forma social de participación ciudadanay la economía tiene mucho que ver con la forma de vida política y social de los grupos humanos.
La economía surge como ciencia en el siglo XVIII y es William Petty el primero que utilizó el término economía política.
Economía Política es la ciencia que estudia las leyes económicas, no-solo le interesa el conocimiento de las leyes, sino que actúa sobre ellas para modificarla en beneficio de la sociedad
Política económica: Trata de regular los hechos y fenómenos económicos, es decir las formas y efectos de la intervención del estado en la vida económica con la finalidad de conseguir determinados objetivos

1.      Aparición de los estados nacionales modernos.
2.      Destrucción del sistema feudal y de ideas medievales.
3.      Mayor interés por el comercio y las actividades económicas.
4.      Aparición del capitalismo comercial y los monopolios comerciales.
5.      Descubrimientos marítimos y colonización.
6.      Incremento de los vínculos entre el estado y el comercio, desarrollo de políticas nacionalistas.
7.      Desarrollo del renacimiento y protestantismo.
8.      Trata de regular los hechos y fenómenos económicos, es decir las formas y efectos de la intervención del estado en la vida económia con la finalidad de conseguir determinados objetivos
9.      Descubre las leyes Aplica las leyes económicas que explican económicas para obtener la realidad económica determinados objetivos
IDEAS:
 
 La ventaja comparativa: Entre sus aportaciones destaca especialmente la teoría de la ventaja comparativa, que defiende las ventajas del comercio internacional y - en esencia - es una ampliación de la división del trabajo propuesta por Adam Smith y opuesta a las teorías proteccionistas (que defendían la producción del propio país y evitaban el comercio con el exterior).



AUTORES

WILLIAM PETTY:

(26 de mayo de 1623- Londres, 16 de diciembre 1687) fue un filósofo, médico, economista y estadístico inglés
Petty estudió medicina en las universidades de Leiden, París y Oxford. Petty tuvo extensas propiedades en Irlanda debido a su asociación con Oliver Cromwell y la Mancomunidad (Commonwealth). Fue por un tiempo breve miembro del Parlamento inglés. Durante su vida fue un científico, inventor, empresario, y uno de los miembro fundadores de la Royal Society. Le fue concedido el título de sir en 1661. Fue bisabuelo de William Petty Fitzmaurice.
economista inglés, uno de los fundadores de la economía política clásica burguesa. Los intereses científicos de Petty presentaban variadas facetas: en 1647 inventó una máquina de copiar; en 1649, obtuvo el grado de doctor en física; en 1651 el título de profesor de anatomía y música. Era un gran terrateniente. Petty actuó como ideólogo de la burguesía triunfante, llegada al poder después de la revolución burguesa en el país.
Es mejor conocido por sus escritos de historia económica y estadística previos al trabajo de Adam Smith. Sus trabajos más famosos son los de tipo demográfico, Aritmética política y títulos similares, en los se trata del primer intento de entender las relaciones entre la población y la economía. Fue creador del termino pleno empleo y formulador de la Ley de Petty
Consideraba que las funciones estatales debían comprender, además de las tradicionales (defensa, justicia, etc.), tres funciones adicionales: sostenimiento de las escuelas y colegios; financiamiento de los orfelinatos y cuidado de los necesitados; y, finalmente, mantenimiento de los caminos, corrientes navegables, puentes y puertos. No obstante enrolarse en el Mercantilismo,su cita favorita, el aristotélico "el muno rechaza el ser mal gobernado", anunciaba la aparición de las ideas liberales. Como fórmula básica para el establecimiento de impuestos, Petty aducía que los hombres debían contribuir para el Estado según la participación y el interés que tuvieran en la "paz pública", es decir, conforme a sus "posesiones o riquezas". Consideraba, sin embrago, que la gente era remisa a pagar impuestos (por escacez de moneda, inconveniencia de la época de pago, inequidad, o porque se suponía que el soberano pedía más de lo que necesitaba, y que su finalidad era el esplendor superfluo de éste y su corte, etc.). Sostenía que los impuestos no debían ser tan altos como para reducir los fondos que eran menester para mantener el comercio de la nación; no eran perjudiciales en tanto se los invirtiera en productos nacionales (entendiendo que los impuestos volvían directamente al pueblo). Le parecía que eran esencialmente justos los impuestos sobre el consumo (que cada persona pagara impuestos en proporción a lo que disfrutaba o a sus gastos), y que fomentando la frugalidad se incrementaría la riqueza de la nación. Los impuestos sobre las importaciones y las exportaciones debían aplicarse de modo razonable y en cierta medida selectivamente (aplicar un derecho de importación alto sobre los bienes fabricados en Inglaterra); había que cobrar impuestos muy reducidos o no cobrar tributos sobre las materias primas necesarias para las idustrias inglesas. Los impuestos sobre la exportación nunca debían exceder del punto en que elevaran el costo del producto por encima del propio exigido por los competidores de otras naciones. Se oponía a otros tipos menores de impuestos (sobre los monopolios, porque fomentaban su creación; sobre las loterías, pues afirmaba que si la lotería debía ser explotada, correspondía que lo fuera por el Estado, y no por los intereses privados, etc.). Su trabajo ha constituido el primer tratamiento sistemático de tributación'

IDEAS:

Petty inició el paso del análisis centrado en la esfera de la circulación al análisis del proceso de producción. Toma de las ciencias naturales el método que aplica en economía política y lo complementa con el análisis matemático y estadístico. Fue el primero en formular la teoría de que el valor tiene su origen en el trabajo. Diferenciaba el valor interno, denominado por él “valor natural”, del precio de mercado o, según su terminología, “precio político”. Petty determinaba el valor por el trabajo invertido y establecía una dependencia matemática de la magnitud del valor respecto a la productividad del trabajo. Empleaba dos medidas para estimar la magnitud del valor: la tierra y el trabajo, considerando que el trabajo es el padre de la riqueza, y la tierra, su madre. La incomprensión de la doble naturaleza del trabajo y de la mercancía impidió a Petty descubrir por completo la esencia del dinero. Sin embargo, veía en el dinero el equivalente general e hizo un análisis de algunas de las funciones del dinero. Al examinar las categorías de salario, ganancia y renta del suelo, planteó el problema referente a la división de la jornada de trabajo en tiempo necesario y tiempo adicional. Definía la renta como forma universal de la plusvalía, la cual aparecía como renta del suelo y como renta en dinero (interés). Petty fue el primer economista que habló de la teoría de la renta diferencial. También era científica su manera de enfocar la cuestión del precio de la tierra. Las concepciones de Petty sobre los problemas de la economía política reflejaban la tendencia a subordinar la economía del país al capital industrial, pese a considerar como perfectamente lógico que el Estado interviniera en la regulación de la economía nacional.

Como médico, Petty ejerció en Oxford con bastante éxito, a pesar de su corta edad. Su curiosa personalidad queda de manifiesto, sin embargo, en un episodio que le tocó vivir mientras ejercía esta ciencia. En una ocasión, Petty revivió exitosamente a una joven ahorcada por infanticidio. Poco después apareció un panfleto anónimo titulado "Noticias desde la muerte", escrito probablemente por el mismo Petty, donde se ensalzaban sus milagrosos poderes médicos que desafiaban a la muerte. Semejante personalidad caracterizó muchos de sus esfuerzos intelectuales, incluyendo sus incursiones en la economía.
Años más tarde fue designado profesor de música en el Greham College de Londres, alcanzando bastante fama cuando apenas tenía 28 años. La peculiaridad de su método es que enseñaba matemática aplicándola a la música. Pero el mundo académico no calzaba con la personalidad de Petty, por lo que antes de cumplir los 30 años abandonó definitivamente el ámbito universitario y se marchó a Irlanda para hacer fortuna. Y lo logró. Al cabo de un Tiempo, William Petty había acumulado posesiones de Tierra irlandesa por un total de 100.000 acres, lo que lo convirtió en uno de los mayores terratenientes de Irlanda.
Más tarde, en Inglaterra, realizó una serie de estudios para promover sus teorías y mejorar la situación económica y política del país. Estos estudios serían la base de su legado para la economía. Su principal publicación fue el Tratado de los Impuestos y contribuciones, que apareció en 1662 y fue objeto de varias ediciones a lo largo de su vida.

OBRAS:
 
  A Treatise of Taxes and Contributions (1662)
  Verbum Sapienti or an Account of the Wealth and Expences of England, and the Method of raising Taxes in the most Equal Manner (1665, publicada en 1691)
  Anatomía política de Irlanda (Political Anatomy of Ireland) (1671-1672, publicado en 1691);
  La Aritmética política (Political Arithmetick or a Discourse concerning the Extent and Value of Lands, People, Buildings,... etc. As the same relates... to the Territories of ... Great Britain,... Holland, Zealand, and France) (escrito aprox. 1672-1676, publicado 1690);
  Quantulumcunque Concerning Money (1682, publicado 1695);
  Another Essay in Political Arithmetick concerning the Growth of the City of London (1682, publicado 1683);
  Observations (and further Observation) upon the Dublin Bills of Mortality (1683 y segunda edición 1686);
  Two Essays in Political Arithmetick concerning London and Paris (1687);
  Observations upon the Cities of London and Rome (1687);
  Five Essays in Political Arithmetick (1687); y
  A Treatise of Ireland (escrito en 1687, publicado en 1899)
  Las principales obras de Petty dedicadas a la economía política son: “Tratado de los impuestos y contribuciones’’ (1662), “Palabras a un prudente” (1664), “Anatomía política de Irlanda” (1672), “Aritmética política’’ (1676) y otros. En un principio, sus trabajos contenían ideas mercantilistas, mas en sus obras posteriores, particularmente en “Algunas palabras sobre el dinero’’ (1682), desaparecieron las últimas huellas de sus concepciones mercantilistas. 



JHON STUART MILL:

John Stuart Mill nació en (Inglaterra). Fue el mayor de los hijos del filósofo e historiador James Mill. Sus hazañas como niño eran excepcionales. A la edad de tres años le enseñaron el alfabeto griego y largas listas de palabras griegas con sus correspondientes traducciones al inglés. Alrededor de los ocho años ya había leído las fábulas de Esopo, la Anábasis de Jenofonte y todas las obras de Heródoto, en su idioma original; al mismo tiempo ya conocía a Luciano, Diógenes, Isócrates y seis diálogos de Platón. Para entonces ya había leído mucha historia en inglés.
A la edad de ocho años empezó a estudiar latín y álgebra. Fue designado como profesor de los niños más pequeños de su familia. Su principal lectura continuaba siendo la historia, pero estudió también a todos los autores latinos y griegos comúnmente leídos en las escuelas y universidades de aquel entonces. No le enseñaron a escribir en latín ni en griego y nunca fue exactamente un erudito: todo estaba orientado hacia el fin por el cual le hacían leer. A la edad de diez años ya leía a Platón y Demóstenes con facilidad. La Historia de la India de su padre fue publicada en 1818; inmediatamente después, a los doce años, John comenzó el cuidadoso estudio de la lógica escolástica al tiempo que leía los tratados lógicos de Aristóteles en su lengua original. Al año siguiente lo introdujeron en la economía política y el estudio de Adam Smith y David Ricardo.
Pero a los 20 años, en 1826, sufrió una “crisis mental”, descrita detalladamente en su Autobiografía (1873). Se rebeló contra su estricta educación, contra el utilitarismo (aunque sin romper con él), y se abrió a nuevas corrientes intelectuales como el positivismo de Comte, al pensamiento romántico y al socialismo.
Mill trabajó para la Compañía de las Indias Orientales y fue al mismo tiempo miembro del Parlamento por el partido Liberal. Mill abogó por aligerar las cargas sobre Irlanda y básicamente trabajó por lo que él consideró oportuno. En Consideraciones sobre el gobierno representativo, Mill propuso varias reformas del Parlamento y del sistema electoral, especialmente trató las cuestiones de la representación proporcional y la extensión del sufragio. En 1840 inició una fecunda amistad con el psicólogo y filósofo escocés Alexander Bain.
En 1851 Mill se casó con Harriet Taylor (Harriet Taylor Mill) tras 21 años de amistad. Taylor fue una importante influencia sobre su trabajo e ideas, tanto durante su amistad como durante su matrimonio. La relación con Harriet Taylor inspiró la defensa de los derechos de las mujeres por parte de Mill.
Aunque no fue profesor universitario, Mill cultivó casi todas las ramas de la filosofía, desde la lógica hasta la teoría política pasando por la ética. En lógica, psicología y teoría del conocimiento, Mill era empirista y positivista. Consideraba que el conocimiento humano tenía su origen y su límite en la experiencia observable. Todo conocimiento parte de las impresiones sensibles de los sujetos y los conceptos más abstractos se forman a partir de las “asociaciones” de impresiones realizadas por la mente, este es el llamado asociacionismo psíquico. Según Mill, la inducción es el principio lógico que permite derivar conocimientos universales a partir de la observación de fenómenos particulares. Después de haber observado muchos cisnes blancos particulares podría inducirse el enunciado universal “Todos los cisnes son blancos”. Ahora bien, una gran cantidad no equivale a la totalidad, “muchos” —por más que sean— no puede equipararse a “todos”. De manera que el conocimiento científico es meramente probable, no necesario, como ya indicó en su momento David Hume, a quien Mill sigue en este punto.


IDEAS:

La obra Sobre la libertad de Mill se dirige a la naturaleza y límites del poder que puede ser ejercido legítimamente por la sociedad sobre el individuo. Uno de los argumentos insignia de Mill es el principio del daño o principio del perjuicio (harm principle). Éste mantiene que cada individuo tiene el derecho a actuar de acuerdo a su propia voluntad en tanto que tales acciones no perjudiquen o dañen a otros. Si la realización de la acción solo abarca la propia persona, esto es, si solo afecta directamente al individuo ejecutor; la sociedad no tiene derecho alguno a intervenir, incluso si cree que el ejecutor se está perjudicando a sí mismo. Sostiene, sin embargo, que los individuos están exentos del derecho a llevar a cabo acciones que puedan causar daños perdurables y graves sobre su persona o propiedades según postula el harm principle. En tanto que nadie existe en absoluto ostracismo, el daño que recibe uno mismo también perjudica a otros y el destruir propiedades afecta a la comunidad tanto como a uno mismo.[1] Mill excluye a aquellos que son "incapaces de autogobierno" de tal principio, tales como niños en edad temprana o aquellos que viven en "estados socialmente atrasados" (backward states of society).
Para dichos estados atrasados Mill mantiene que el despotismo puede considerarse una forma de gobierno aceptable, siempre que el déspota tenga en mente los intereses del pueblo, a causa de los obstáculos y dificultades del progreso espontáneo.[2] Aunque este principio parezca claro, hay un número de complicaciones. Por ejemplo, Mill defiende explícitamente que lo que entendamos por "daño" puede englobar actos de omisión así como actos de comisión. Por ende, fracasar a la hora de salvar un niño en apuros contaría como un acto perjudicial, tanto como no pagar impuestos o ausentarse en una vista judicial a la que se ha sido exhortado como testigo. Todas estas omisiones negativas pueden ser recogidas por una regulación, según Mill. Por contra, no cuenta como un eco perjudicial el dañar a alguien si —sin fuerza o fraude— el individuo afectado consiente asumir el riesgo. Por esta razón, uno podría ofrecer empleos sin seguridad laboral a otros, dado que no involucra decepción (Sin embargo, Mill reconoce un límite concreto a este consentimiento: la sociedad no debe permitir que los individuos se vendan a sí mismos en la esclavitud). En estos casos es importante tener en mente que los argumentos que usa en Sobre la libertad están basados en el principio de utilidad y nunca apelan a derechos naturales.
La cuestión de cuáles son las acciones que consideramos como atañentes exclusivamente al individuo ejecutor y cuáles, ora por comisión, constituyen daños sujetos a regulación, sigue viva en las interpretaciones del autor. Es importante enfatizar que Mill no consideraba que la ofensa fuera constitutiva de "daño"; ninguna acción podría ser restringida simplemente por haber violado las convenciones morales de una sociedad determinada. La idea de una "ofensa" que perjudica y, por tanto, objeto de restricción fue posteriormente desarrollada por Joel Feinberg en su "principio de ofensa" (offense principle), que es esencialmente una extensión del harm principle de Mill.
En Sobre la libertad se lleva a cabo una apasionada defensa de la libertad de expresión. Mill defiende el discurso libre como una condición necesaria para el progreso social e intelectual. No podemos determinar con claridad, dice, que una opinión silenciada no contenga algún elemento de verdad. Además sostiene que el permitir divulgar opiniones falsas puede ser productivo por dos razones. En primer lugar, los individuos tenderán a abandonar creencias erróneas si están involucrados en un fecundo intercambio de ideas. Y en segundo lugar, forzando a otros individuos a reexaminar y reafirmar sus creencias en el proceso de debate, estas creencias se abstienen de desvirtuarse volviéndose meros dogmas. No es suficiente para Mill la defensa de una creencia que casualmente sea cierta, el creyente debe comprender por qué la idea que sostiene es la verdadera.

OBRAS:
 
  Ensayos sobre algunas cuestiones disputadas en economía política.
   Principios de economía política; con algunas de sus aplicaciones a la filosofía social.
   Sobre la libertad (On Liberty).
   Consideraciones sobre el gobierno representativo.
   El utilitarismo.
   Examen de la filosofía de sir William Hamilton.
   El sometimiento de las mujeres / La esclavitud femenina (The Subjection of Women). 


 
RICHARD CANTILLON:

Richard Cantillon fue un economista nacido probablemente el año 1680 y muerto en 1734. Su vida intelectual se desarrolla pues en un mercantilismo tardío, pocos años antes del florecimiento de la fisiocracia. Su vida es muy oscura a pesar de que murió multimillonario, se sabe que nació en Irlanda, en el condado de Kerry en el seno de una familia propietaria de tierras. Su primo emigró a París y se convirtió en un próspero banquero. En 1714 se unió a la emigración parisina y trabajó como asistente de su primo. En dos años Cantillon se hizo con la propiedad del banco de su primo. Hizo una gran fortuna especulando con valores de John Law, concretamente veinte millones de libras, al ver antes que los demás que la burbuja iba a estallar en poco tiempo, poco después de este pelotazo se casó con la hija de un general irlandés.
Su muerte fue trágica: fue asesinado el año 1734 por un cocinero, quien además incendió la casa para encubrir el crimen y escapó con los objetos más valiosos. De este modo Cantillon se convirtió en el único economista destacado que perdió su vida en un asesinato.
Su única obra es el Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general, escrita en torno a 1730 y publicada en francés veinte años después de su muerte. Debido a la censura este trabajo circuló manuscrito en círculos intelectuales. Se piensa que el Essai francés es una traducción de un original en inglés desaparecido. La obra se divide en tres partes: en la primera se tratan algunos temas generales como las agrupaciones humanas, los salarios, la teoría del valor y el uso de los metales preciosos como moneda. En la segunda se desarrolla una teoría monetaria. Y en la tercera se tratan los temas del comercio exterior y los intermediarios financieros.
El ensayo de Cantillon es una obra injustamente olvidada, pues tiene méritos para ser un clásico de primer orden. Para empezar, es el primer tratado sobre economía completo y moderno, por ello a Cantillon lo consideran muchos el padre de la economía política frente a la opinión mayoritaria de considerar a Smith el merecedor de este honor. Uno de los motivos por los que debemos calificar a Cantillon el padre es porque separó el análisis económico de consideraciones morales y políticas, frente a la economía moral escolástica y a la economía maquiavélica de los mercantilistas. Además de ser el primero, Cantillon es un precursor de una gran cantidad de ideas posteriores: reduce los costes de producción al factor tierra, siendo un precedente de los fisiócratas además es el verdadero creador del tableau économique; su teoría del valor tiene elementos clásicos, al ser una teoría del coste de producción; se aventura a calcular el coste de producción de una unidad trabajo como haría posteriormente Marx; tiene una teoría del empresario como la de Knight; su teoría monetaria es claramente keynesiana; etc. También tiene unas ideas mercantilistas muy refinadas cuando estudia que tipo de bienes interesa exportar e importar a un país, pero sin llegar a confundir nunca oro con riqueza.
El Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general fue olvidado tras la publicación de La riqueza de las naciones a pesar de que Cantillon es el único autor citado en la obra de Smith. Cantillon fue víctima del culto a los economistas clásicos y en especial a Smith que hizo ver erróneamente que antes de 1776 no hubiese más economía que la de los mercantilistas y la de Quesnay. Por ello tuvo que ser redescubierta por Stanley Jevons en un pequeño ensayo publicado en 1881 y titulado Richard Cantillon y la nacionalidad de la economía política en el que defiende que la paternidad de la economía política pertenece al este autor. (Rothbard [1995] y Jevons [1881]).
 
IDEAS:

Richard Cantillon es hoy conocido por una única obra, se trata de un ensayo titulado Ensayo sobre la naturaleza del comercio en general, en dicho texto el autor realiza un análisis sobre la mayor parte de los elementos de la economía de su tiempo. Una vez leído el ensayo cuesta encasillar a Cantillon dentro de una escuela económica determinada, pues tiene elementos de varias escuelas económicas tanto contemporáneas como futuras. Así, existen elementos fisiócratas, mercantilistas, clásicos e incluso austriacos y keynesianos.
El primer capítulo del ensayo se titula De la riqueza y en él se define la riqueza como los alimentos, las comodidades y las cosas superfluas que hacen agradables la vida. Otro comentario que merece la pena destacar es la tierra es la fuente o materia de donde se extrae la riqueza, y el trabajo del hombre es la forma de producirla. De donde se deduce que para Cantillon los factores de producción son la tierra y el trabajo, olvidándose del capital. A lo largo de todo el ensayo esta marginación del capital es constante; podríamos disculpar este olvido teniendo en cuenta que Cantillon murió el año 1734, cuando la Revolución Industrial se encontraba en un proceso embrionario y la economía era básicamente agraria y artesana. Como veremos más adelante, ésta es una influencia clara de William Petty.
En el segundo capítulo, De las sociedades humanas, Cantillon muestra una curiosa ley económica: la desigualdad como algo inevitable. Todas las sociedades complejas presentes y pretéritas han tenido un alto grado de desigualdad y esto se debe o bien a un reparto inicial desigualitario o a una evolución que ha hecho que, de un reparto inicial equitativo se haya pasado a una situación inequitativa. Esta evolución se debe a herencias favorables a propietarios en caso de muerte sin descendencia o a ventas de tierras debido o bien a un espíritu holgazán o pródigo, o bien a necesidad por enfermedad.
El tercer capítulo se titula De los pueblos y en él se muestra a los pequeños poblados como un lugar donde los campesinos pueden disponer de determinados servicios esenciales para su actividad.
El cuarto es De los burgos, se trata de una continuación del anterior. Aquí se justifica la existencia de lugares de reunión tipo ferias en vez de que los mercaderes vayan de aldea en aldea por los siguientes motivos: 1) Si los mercaderes fueran pasando de aldea en aldea, en los pueblos se multiplicaría, sin necesidad, el gasto de transporte. 2) Tales mercaderes se verían obligados, acaso, a visitar diversos lugares antes de encontrar la calidad y cantidad de los artículos cuya compra les interesa. 3) Los aldeanos se hallarían con frecuencia trabajando en los campos, a la llegada de los mercaderes, y, no sabiendo qué género de mercaderías desean, no tendrían nada dispuesto para ofrecerles en cambio. 4) Casi imposible resultaría fijar en los pueblos los precios de producto y mercaderías entre los mercaderes y los aldeanos. El mercader no se avendría a pagar en un pueblo el precio que allí se solicita por la mercancía, con la esperanza de encontrarla más barata en otro lugar, y los aldeanos rehusarían el precio que el mercader les ofrece por sus productos, ante la expectativa de otro mercader que pueda venir después y la tome a mejor precio. Es decir, para reducir los costes de transporte y para que todas las partes puedan hacerse una idea del precio de mercado en cada momento, reduciendo la incerteza y la especulación.
Los siguientes capítulos son De las ciudades y De las ciudades capitales, donde se nos indica el motivo por el que se forman las ciudades, que no es otro que el asentamiento en ellas de terratenientes y sus criados, los cuales necesitan una serie de servicios y bienes de artesanía. Las capitales surgen por el asentamiento en ellas del Rey, cuya presencia atrae a los terratenientes y, del mismo modo que en el caso anterior, a un amplio grupo de sirvientes y artesanos. Estos cuatro últimos capítulos tienen un cierto interés pero en ellos no se aporta nada nuevo al pensamiento económico, no así el siguiente.
El séptimo capítulo se denomina El trabajo de un labrador vale menos que el de un artesano. Este artículo se refiere a la determinación de los salarios y en él se reflejan los mismos motivos que decenios más tarde mostraría Adam Smith. Por ello sostengo que esa parte de La riqueza de las naciones es un mero plagio de la obra de Cantillon. Los motivos son los siguientes: un agricultor ya de niño comienza a ser productivo mientras que un artesano requiere un largo aprendizaje durante el cual es una carga para su padre. Para que el oficio de artesano tenga atractivo los salarios han de ser mayores, de lo contrario nadie sería artesano.
El siguiente capítulo insiste sobre la teoría de los salarios y se titula Los artesanos ganan, unos más, otros menos, según los distintos casos y circunstancias. Y en el se afirman cosas como: Los oficios que reclaman más tiempo para perfeccionarse en ellos, o más habilidad y esfuerzo, deben ser, naturalmente, los mejor pagados y también Las artes y oficios que llevan consigo ciertos riesgos y peligros, como en el caso de los fundidores, marineros, mineros de plata, etc., deben ser pagados en proporción a dichos riesgos. Cuando, además de los peligros, se exige habilidad, la paga será todavía más alta. En el capítulo hay más ejemplos de este tipo, en ellos se justifican los salarios por motivos de oferta, habría sido interesante unir al análisis algunos motivos de demanda. Esto lo hace Cantillon, aunque de un modo incompleto en el siguiente apartado.
El capítulo noveno se titula El número de labradores, artesanos y otros, que trabajan en un Estado, guarda relación, naturalmente, con las necesidades que de ellos se tiene. Aquí muestra lo que indica su título y utiliza este razonamiento para criticar que el Rey cree escuelas en las que se enseñe un oficio que la sociedad no necesita. Pero, siguiendo con esta reflexión observamos una influencia claramente mercantilista, ya que dichas escuelas si sirven para evitar las importaciones de productos que pueden fabricarse en el propio estado. Se trata de un apoyo a la política de sustitución de importaciones tan común en su época. Sus ideas sobre comercio exterior quedan reflejadas más claramente en el primer capítulo de la tercera parte.
El décimo capítulo es muy interesante, se titula El precio y el valor intrínseco de una cosa en general es la medida de la tierra y del trabajo que interviene en su producción, y como su nombre indica, es un intento por descubrir de dónde viene el valor y cómo se forman los precios. Recordemos que los factores de producción para Cantillon son la tierra y el trabajo, ignorando al capital. Aquí Cantillon razona que debe existir una relación entre el coste de producción y el valor del producto. Existe una parte en la que se acerca a la paradoja del agua y los diamantes pero yerra en su razonamiento: El precio de un cántaro de agua al río Sena no vale nada, porque su abundancia es tan grande que el líquido no se agota; pero por él se paga un sueldo en las calles de París, lo cual representa el precio o la medida del trabajo del aguador. Pero en la siguiente parte aun se acerca más, cuando distingue entre el valor intrínseco (el determinado por el coste de producción) y el valor de mercado: El precio o valor intrínseco de una cosa a la medida de la cantidad de tierra y de trabajo que intervienen en su producción, teniendo en cuenta la fertilidad o producto de la tierra, y la calidad del trabajo. Pero ocurre a menudo que muchas cosas, actualmente dotadas de un cierto valor intrínseco, no se venden en el mercado conforme a ese valor: ello depende del humor y la fantasía de los hombres y del consumo que de tales productos se hace. Aquí parece que Cantillon le comienza a dar importancia a la demanda y al valor subjetivo de las cosas, determinado por su utilidad y utilidad marginal, en este caso podría ser un claro precursor del neoclasicismo y quizás sea este el motivo por el que Jevons sacó el ensayo del olvido; pero poco después se vuelve a alejar de una teoría subjetiva del valor dando a esta circunstancia un carácter excepcional cuando dice que: Sin embargo, en las sociedades bien administradas, lo precios de los artículos, y mercaderías en el mercado, cuyo consumo es bastante constante y uniforme, no difieren mucho del valor intrínseco, y cuando los años no son estériles o abundantes en demasía, los regidores de la ciudad se hallan en condiciones de fijar el precio de mercado de muchas cosas, como el pan y la carne, sin que nadie tenga motivo de queja.
El capítulo undécimo se titula De la propiedad o relación entre el valor de la tierra y el valor del trabajo. En él se expone una teoría que más tarde desarrollaría Marx, que es el coste de producción de una unidad de factor trabajo; es decir, la cesta de consumo necesaria para que viva un trabajador en un nivel de subsistencia. En este caso la abstracción es aun mayor, ya que dicha cesta se muestra en forma de volumen de tierra necesaria para permitir la reproducción de los trabajadores (recordemos que para Cantillon los factores de producción son la tierra y el trabajo), con lo que los factores de producción quedan reducidos a uno sólo: la tierra; lanzando una teoría que podríamos calificar como fisiócrata, aunque sea más elaborada que la de Quesnay. Todo ello se resume en la siguiente frase: el valor del trabajo cotidiano guarda relación con el producto de la tierra, y que el valor intrínseco de una cosa puede medirse por la cantidad de tierra que para su producción se emplea, y por la cantidad de trabajo que interviene en ella, es decir por la cantidad de tierra cuyo producto se atribuye a los propietarios; y como todas estas tierras pertenecen al príncipe o a los propietarios, todas las cosas que tienen ese valor intrínseco lo poseen a expensas de ellos. Curiosamente, mientras Quesnay define a la clase terrateniente como parasitaria, para Cantillon los dueños de la tierra son los verdaderos productores puesto que la tierra es en último término el único factor de producción.
El capítulo duodécimo tiene el sugerente título de Todas las clases y todos los hombres de un Estado subsisten o se enriquecen a costa de los propietarios de tierras y es una continuación del anterior. También se construye parte de un tableau économique, a través de un estudio de las transmisiones de flujos entre las distintas clases sociales, similar a la de Quesnay, convirtiéndose en el auténtico padre de este instrumento analítico a pesar de que no llegó a formularlo de una forma clara, es necesario deducirlo con fragmentos de varios capítulos.
El capítulo número trece es muy novedoso, se titula La circulación y el trueque de bienes y mercaderías, lo mismo que su producción, se realiza en Europa por empresarios a riesgo suyo. Su actualidad consiste en crear la figura del empresario-riesgo que dos siglos más tarde popularizaría Frank Knight. Los riesgos consisten en comprar inputs a coste cierto para revenderlos a precio incierto, lo que hace que el peligro de bancarrota sea constante. Cantillon no llega a desarrollar una teoría del riesgo y la incertidumbre pero es un pionero, además tiene el valor de que los economistas clásicos posteriores a él se olvidaron por completo de esta cuestión; el caso más extremo llega con Marx, cuando considera que toda remuneración al capital es un robo; uno de los motivos por los que el capital debe ser remunerado es para compensar el riesgo, pues de lo contrario el ahorro jamás se volverá inversión. Por ello y por su énfasis en la fantasía y gustos de los terratenientes los austriacos consideran a Cantillon como a un precursor de su escuela. (Rothbard [1995] y Hébert [1985]) El tema del interés será tratado en la tercera parte del ensayo de un modo más profundo. Además, Cantillon da a los empresarios la función de organizar todos los trueques e intercambios, el empresario de Cantillon es un equilibrador frente al rupturista empresario schumpeteriano.
El capítulo decimocuarto se titula Las fantasías, modos y maneras de vivir del príncipe, y en particular de los propietarios de las tierras se destinan en un Estado, y causan, en el mercado, las variaciones de los precios de todas las cosas. Para Cantillon, los labriegos y capataces utilizan la tierra según el uso más lucrativo que puedan prever, estudiando usos alternativos. Sin embargo, la cosa cambia para el señor rico, que tiene una gran autonomía a la hora de decidir que uso se le va a dar a la tierra para satisfacer sus deseos, por ejemplo, si le gustan los caballos destinará la tierra a praderas y si prefiere tener muchos criados la destinará a alimentos, aquí la demanda vuelve a recuperar terreno frente a la preponderancia que tuvo la oferta hasta el neoclasicismo.
El siguiente capítulo es una continuación del anterior y se titula La multiplicación y el descenso en el número de habitantes de un Estado dependen principalmente de la voluntad, de los modos y maneras de vivir de los terratenientes. En él se insiste en que la tierra puede destinarse a satisfacer los lujos del propietario o a aumentar el número de habitantes como sucede en la populosa China, donde los padres tienen tantos hijos como puedan mantener, sin que quepa el lujo. No trata de un precedente de los rendimientos decrecientes de la tierra de Malthus, la argumentación que justifica que tener hijos sea costoso tiene que ver con la mortalidad infantil y las probabilidades de que un niño llegue a edad adulta. En el otro extremo tenemos a los indios americanos, que por sus costumbres cazadoras necesitan enormes extensiones de tierra para vivir. Cantillon nos ofrece una teoría del volumen poblacional óptimo según los factores culturales y la productividad del uso de la tierra, que hace que los chinos tengan una enorme población por acre debido a factores culturales principalmente mientras que con los indios sucede justo lo contrario debido a su escasísima productividad del terreno. Son estos factores los que determinan la población y no al revés, podría pensarse que lo que está dado es la población y que ésta se adapta al entorno; así, los chinos al ser muchos tendrían que vivir con una austeridad extrema aprovechando muy eficientemente el acre y los indios al ser pocos podrían vivir de la caza, esto sería una visión más marxista según la cual el modo de producción determina la superestructura, las costumbres; la postura de Cantillon es la inversa. Con esta teoría del volumen poblacional óptimo no existe superpoblación, China no está superpoblada ni la América precolonial subpoblada, sino que viven en un equilibrio determinado por tres factores: recursos, tecnología y valores culturales (Tarascio [1985]). Siguiendo esta teoría de que los deseos de los terratenientes determinan el volumen poblacional, Cantillon se sirve para dar un argumento mercantilista: Pero cuando los señores y los propietarios de tierras adquieren en las manufacturas extranjeras sus lienzos, sedas y encajes, y para pagarlos envían al exterior los artículos alimenticios de su propio país, disminuyen con ello extraordinariamente las posibilidades de subsistencia de sus compatriotas, y aumentan las de las extranjeros, que muchas veces se convierten en enemigos del propio Estado. Si un propietario o señor polaco, a quien sus colonos pagan anualmente un renta aproximadamente igual al producto del tercio de su tierra, acostumbra usar telas, lienzos, etc., de Holanda, pagará por estas mercancías la mitad de su renta, y acaso empleará la otra mitad para la subsistencia de su familia en otros artículos y mercaderías burdas, producidas en Polonia: así, la mitad de su renta, en nuestro supuesto, corresponde a las sexta parte del producto de sus tierras, y esta sexta parte será absorbida por los holandeses, a quienes los colonos polacos la entregarán en forma de trigo, lana, cáñamo y otros artículos. He aquí pues una sexta parte de la tierra en Polonia sustraída a sus habitantes, ello sin contar con el pienso para los caballos de coches, carrozas y paradas, que se crían en Polonia, para atender el régimen de vida propio de los señores; además, si sobre los dos tercios del producto de las tierras que se atribuyen a los colonos, éstos, siguiendo el ejemplo de sus dueños, consumen manufacturas extranjeras, y saldan su importe, al exterior, en materias primas de Polonia, habrá un buen tercio del producto de las tierras polacas sustraídas a la subsistencia de los habitantes, y, lo que es peor, la mayor parte de ese producto se enviará al extranjero, procurando, a menudo, sustento a los enemigos del Estado. Si los propietarios de las tierras y los señores de Polonia se avinieran a consumir en un principio manufacturas de su propio Estado, por deficientes que fueran, poco a poco harían mejorar su calidad, y ocuparían en su producción un mayor número de sus conciudadanos, en lugar de dar esta ventaja a los extranjeros: y si todos los Estados mostraron un parecido empeño en no dejarse engañar por los demás en el comercio, cada Estado adquiriría importancia en proporción a sus productos y a la laboriosidad de sus habitantes. Como vemos, Cantillon es un pensador extraño, un heterodoxo de todas las escuelas económicas, pues en su obra encontramos una mezcla de puntos de vista, en este caso hay un clarísimo punto de vista mercantilista, incluso el considerar que con el tiempo se mejoraría la calidad recuerda a la teoría de las empresas nacientes de List. Aquí encontramos también un argumento malthusiano que recuerda al principio según el cual la pasión entre los sexos hace que el ser humano con medios de subsistencia se multiplique sin parar: No hay sino un reducido número de habitantes en un Estado que evitan el matrimonio por puro espíritu de libertinaje; todas las clases bajas no piden otra cosa que vivir y criar hijos que puedan por lo menos vivir como ellos. Cuando los labradores y artesanos no se casan, es porque esperan ahorrar lo suficiente para ponerse en situación de constituir una familia, o de encontrar alguna muchacha que lleva a la misma una pequeña dote. O más claramente: Los hombres se multiplican como los ratones en una granja, si cuentan con medios ilimitados para subsistir.
El capítulo decimosexto se titula Cuanto más trabajo hay en un Estado tanto más rico se considera, naturalmente. Este capítulo se inicia calculando la población productiva, que es una cuarta parte, la mitad no trabaja y dentro de los que trabajan una mitad lo hacen en trabajos no productivos, entre los que se encuentran los destinados al lujo por no contribuir a un aumento de la población. Este comentario es contradictorio con el del primer capítulo que definía riqueza como los alimentos, las comodidades y las cosas superfluas que hacen agradables la vida, donde mostraba el significado actual de riqueza. Cantillon se lamente de que este trabajo improductivo no se destine a otros usos preferibles para el Estado: Y si estos habitantes trabajan en atraer oro y plata al Estado a cambio de los artículos y mercaderías que ellos confeccionan y envían a los países extranjeros, su trabajo será igualmente útil, y beneficiará considerablemente al Estado. Cantillon se muestra defensor de los mercantilistas en relación a su política comercial y a su espíritu belicista de ser más poderoso militarmente que nadie: el verdadero acervo de un país consiste en el oro y en la plata, cuya cantidad actual, mayor o menor, determina necesariamente la grandeza relativa de los Reinos y de los Estados. Si por costumbre se atrae oro y plata del extranjero mediante la exportación de artículos y productos del Estado, como trigo, vinos, lanas. etc., ello permitirá enriquecer al Estado a expensas de la disminución del número de habitantes; pero si el oro y la plata se obtienen del extranjero a cambio del trabajo de los habitantes, así como de las manufacturas y artículos donde interviene pequeña cantidad de productos de la propia tierra, esto engrandecerá al Estado en forma útil y sustancial.
El último capítulo es el decimoséptimo, se titula De los metales y de las minas y particularmente del oro y de la plata. Consiste en una teoría sobre los metales en tanto medio de intercambio. Se señala que el valor de los metales es proporcional a su coste de producción, como el resto de los bienes. Más adelante y de una forma casi escondida da una explicación subjetiva al enigma ¿De dónde salen los precios?, al dar a la demanda y a la escasez un papel más decisivo: Si los propietarios de las tierras y las otras clases sociales subalternas de un Estado, que imitan a los primeros, renunciaran al uso del estaño y del cobre, en el supuesto, aunque falso, de que son nocivos a la salud, y generalmente se sirvieran de vajilla y batería de barro, dichos metales se cotizarían a un precio bajo en los mercados, suspendiéndose el trabajo que antes se destinaba a extraerlos de la mina; pero como estos metales se consideran útiles y de ellos nos servimos en los usos de la vida, tendrán siempre en el mercado un valor correspondiente a su abundancia o a su rareza, y al consumo que de ellos hace; y así se continuará extrayéndolos de la mina para reembolsar la cantidad de dichos metales que en el uso diario se destruyen. Este capítulo justifica el uso de los metales como bien de intercambio debido a sus propiedades más adecuadas, por no ser perecederos, fáciles de transportar, divisibles y poco voluminosos debido a su alto valor. Los metales son un bien más que satisfacen necesidades como cualquier otro bien pero que se han utilizado como medio de intercambio por sus mejores propiedades.
 
OBRAS:



- TEORIA DEL VALOR
- TEORIA DE LA OFERTA
- TEORIA DE LA DEMANDA
- COSTES DE PRODUCCION





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